Alocución de Romano Prodi

Presidente de la Comisión Europea

En la inauguración de la

“3ra  Conferencia de las Naciones Unidas sobre los

Paises Menos Adelantados”

Bruselas, 14 de Mayo de 2001
VERIFÍQUESE CON LA ALOCUCIÓN PRONUNCIADA 

Damas y caballeros,  

Llega esta conferencia en un momento crucial del desarrollo mundial. La globalización y las nuevas tecnologías se han convertido en motores del cambio global.  

El resultado es que la vida ha mejorado: pero la diferencia entre los países pobres y ricos aumenta drásticamente.  

En particular, los Países Menos Adelantados - los PMA - no han podido hasta ahora sacar partido de estas transformaciones. El hambre, la degradación del medio ambiente, la propagación de enfermedades y la emigración a gran escala son fenómenos que persisten y se agravan.  

Estos problemas son complejos y guardan relación entre sí. Pero tienen su raíz común en el cáncer de la pobreza.  

Un cáncer que debe extirparse con urgencia.  

Damas y caballeros: está en nuestras manos erradicar ese cáncer; y es nuestro deber y responsabilidad hacerlo.  

La Comunidad Europea es plenamente consciente de esa responsabilidad y ya ha asumido con orgullo su parte de la misma.  

Con el Convenio de Lomé, con el Sistema Generalizado de Preferencias (SPG) y, ahora, con el Acuerdo de Cotonou, hemos inaugurado un planteamiento verdaderamente innovador de la cooperación al desarrollo. Un planteamiento que combina con éxito tanto instrumentos de ayuda como instrumentos comerciales.  

La CE es hoy en día uno de los mayores donantes mundiales de ayuda al desarrollo.  

Uno de los principales objetivos a los que se destina esa ayuda es a mejorar la salud en los Países en Vías de Desarrollo.  

La Comisión ha elaborado un ambicioso programa quinquenal de acción para luchar contra las enfermedades contagiosas que afectan gravemente a los Países Menos Adelantados.  

Enfermedades como el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria.  

Hoy mismo, los Estados miembros de la Unión Europea han dado al programa su pleno apoyo.  

Felicito al Consejo por esta oportuna decisión, e invito a todos nuestros socios a unirse a la Unión Europea en la aplicación del plan.  

Los nuevos medicamentos y vacunas son armas esenciales en la lucha contra las enfermedades. Debemos por ello intensificar nuestros esfuerzos de investigación.  

Pero las medicinas deben también ser asequibles. La Comisión Europea aboga por un mecanismo eficaz de diferenciación de precios para los productos farmacéuticos fundamentales.  

Supone para mi una gran satisfacción que los Estados miembros de la Unión Europea hayan acordado esta posición,  y exhorto a todos los Gobiernos, a la industria y a la sociedad civil a trabajar juntos para hacer realidad la diferenciación de precios.  

Como contribución adicional a la lucha contra las enfermedades, la Comisión ha decidido desligar completamente el suministro de medicamentos de las demás formas de ayuda al desarrollo.  

Pero la ayuda no es la única arma en nuestra batalla contra la pobreza: el alivio de la carga de la deuda y una política comercial justa son también de primordial importancia.  

La Comisión ya es con diferencia el mayor contribuyente al alivio de la deuda gestionado a través de la iniciativa HIPC. El año pasado anunciamos la cancelación de 1.000 millones de euros de la deuda de los PMA.  

Ahora vamos más allá. Con motivo de esta Conferencia, la Unión Europea ha decidido hoy mismo anular los pagos de todas las obligaciones pendientes de los Países Menos Adelantados derivadas de los préstamos especiales previstos en los anteriores Convenios de Lomé.  

En materia de comercio, la Comunidad Europea ha tomado recientemente la decisión inusitada de ofrecer acceso libre de impuestos y sin contingentes para todos los productos de los PMA excepto las armas.  

Esto significa que los PMA disfrutarán en breve de un acceso sin precedentes a su mayor mercado de exportación.  

Pero si los PMA desean aprovechar al máximo la oportunidad de comerciar con todo el mundo, deberán integrarse plenamente en la economía mundial.  

Así, los PMA deberán ocupar su lugar en la mesa de negociación de la OMC y tener voz propia en la determinación de las normas comerciales mundiales.  

La globalización debe funcionar en beneficio de todos. Se trata, también, de una prioridad para la Unión Europea que pretende poner en marcha una Nueva Ronda Comercial este año.  

La Comunidad Europea está resuelta a seguir impulsando la lucha contra la pobreza en los PMA, dotando a sus medidas de la máxima eficacia mediante su concentración en un número limitado de ámbitos.  

Ámbitos como los de la educación, la sanidad, la igualdad entre hombres y mujeres, la seguridad alimentaria y - por último - la gobernabilidad. 

Nuestros esfuerzos en estos fundamentales ámbitos tendrán mayor repercusión si los Estados miembros de la UE y otros donantes también se concentran en ellos.  

Quisiera añadir algo más sobre la gobernabilidad.  

Sólo ganaremos la lucha contra la pobreza si los Países Menos Adelantados ejercen el buen gobierno en todos sus aspectos : democracia, participación de los ciudadanos, respeto a los derechos humanos y estado de Derecho.  

La corrupción es un insulto a los pobres. La lucha contra la corrupción debe estar en el centro de nuestras políticas de desarrollo.  

Así, la Comisión Europea practicará la cooperación al desarrollo de conformidad con el principio del respeto mutuo. En otros términos, dará apoyo prioritario a aquellos socios que demuestren su compromiso tangible con las necesarias reformas internas.  

La Comisión Europea revisara de forma periódica los logros  de sus socios.  

No habrá cheques en blanco. Pero sí diálogo constante, atendiendo a la realidad de la situación, a fin de encaminar eficazmente la ayuda.  

Damas y caballeros:  

Esto es lo que la Comunidad Europea puede lograr por sí sola. Para erradicar verdaderamente la pobreza, toda la comunidad internacional, incluidos los Gobiernos de los PMA y la sociedad civil, debe comprometerse a una actuación conjunta.  

Si alcanzamos ese resultado, la Unión Europea considerará que la Conferencia ha valido la pena.  

Esta Conferencia tiene posibilidades de convertirse en un verdadero hito. ¿Por qué?  

Porque no sólo reúne a los organismos de la ONU, los Estados donantes y los PMA, sino también a los representantes de la sociedad civil,  incluidas las ONG y el sector privado. 

Este esfuerzo por hacer participar a la sociedad civil no tiene precedentes y es de suma importancia. La actuación sobre el terreno en los PMA sólo será verdaderamente eficaz si los principales interesados - y, en particular, la sociedad civil - participan plenamente en la elaboración del Programa de Acción.  

Es necesario un Programa de Acción global para los próximos diez años, y esta Conferencia debe producirlo.

La Comunidad Europea hará todo lo posible porque así sea.  

Pero la Unión Europea sólo calificará de éxito la Conferencia si el Programa aquí acordado se aplica y mejora realmente la vida de las poblaciones pobres.  

Pues eso es - en definitiva - lo que importa.  

Detrás de todas las tendencias, de todas las estadísticas que aquí analizaremos, está la realidad desoladora de la vida cotidiana de las personas.

De las necesidades desesperadas de las personas.

De la lucha ardua de las personas.

De las esperanzas de las personas.  

Esas personas están pendientes de nosotros. No podemos decepcionarlas.

No podemos, no debemos, defraudar sus esperanzas.  

La historia no debe poder decir que nos fuimos de esta conferencia sin haber cumplido.

Por su parte, la Unión Europea está decidida a cumplir.

Muchas gracias.