En la
inauguración de la
“3ra Conferencia de las Naciones Unidas sobre los
Paises Menos Adelantados”
Damas y caballeros,
Llega esta conferencia en un momento crucial del desarrollo mundial.
La globalización y las nuevas tecnologías se han convertido en motores del cambio
global.
El resultado es que la vida ha mejorado: pero la diferencia entre
los países pobres y ricos aumenta drásticamente.
En particular, los Países Menos Adelantados - los PMA - no han podido
hasta ahora sacar partido de estas transformaciones. El hambre, la degradación
del medio ambiente, la propagación de enfermedades y la emigración a gran escala
son fenómenos que persisten y se agravan.
Estos problemas son complejos y guardan relación entre sí. Pero tienen
su raíz común en el cáncer de la pobreza.
Un cáncer que debe extirparse con urgencia.
Damas y caballeros: está en nuestras manos erradicar ese cáncer;
y es nuestro deber y responsabilidad hacerlo.
La Comunidad Europea es plenamente
consciente de esa responsabilidad y ya ha asumido con orgullo su parte de la
misma.
Con el Convenio de Lomé, con el Sistema Generalizado de Preferencias
(SPG) y, ahora, con el Acuerdo de Cotonou, hemos inaugurado un planteamiento
verdaderamente innovador de la cooperación al desarrollo. Un planteamiento que
combina con éxito tanto instrumentos de ayuda como instrumentos comerciales.
La CE es hoy en día uno de los mayores donantes mundiales de ayuda
al desarrollo.
Uno de los principales objetivos a los que se destina esa ayuda es
a mejorar la salud en los Países en Vías de Desarrollo.
La Comisión ha elaborado un ambicioso programa quinquenal de acción
para luchar contra las enfermedades contagiosas que afectan gravemente a los
Países Menos Adelantados.
Enfermedades como el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria.
Hoy mismo, los Estados miembros de la Unión Europea han dado al programa
su pleno apoyo.
Felicito al Consejo por esta oportuna decisión, e invito a todos
nuestros socios a unirse a la Unión Europea en la aplicación del plan.
Los nuevos medicamentos y vacunas son armas esenciales en la lucha
contra las enfermedades. Debemos por ello intensificar nuestros esfuerzos de
investigación.
Pero las medicinas deben también ser asequibles. La Comisión Europea
aboga por un mecanismo eficaz de diferenciación de precios para los productos
farmacéuticos fundamentales.
Supone para mi una gran satisfacción que los Estados miembros de
la Unión Europea hayan acordado esta posición,
y exhorto a todos los Gobiernos, a la industria y a la sociedad civil
a trabajar juntos para hacer realidad la diferenciación de precios.
Como contribución adicional a la lucha contra las enfermedades, la
Comisión ha decidido desligar completamente el suministro de medicamentos de
las demás formas de ayuda al desarrollo.
Pero la ayuda no es la única arma en nuestra batalla contra la pobreza:
el alivio de la carga de la deuda y una política comercial justa son también
de primordial importancia.
La Comisión ya es con diferencia el mayor contribuyente al alivio
de la deuda gestionado a través de la iniciativa HIPC. El año pasado anunciamos
la cancelación de 1.000 millones de euros de la deuda de los PMA.
Ahora vamos más allá. Con motivo de esta Conferencia, la Unión Europea
ha decidido hoy mismo anular los pagos de todas las obligaciones pendientes
de los Países Menos Adelantados derivadas de los préstamos especiales previstos
en los anteriores Convenios de Lomé.
En materia de comercio, la Comunidad Europea ha tomado recientemente
la decisión inusitada de ofrecer acceso libre de impuestos y sin contingentes
para todos los productos de los PMA excepto las armas.
Esto significa que los PMA disfrutarán en breve de un acceso sin
precedentes a su mayor mercado de exportación.
Pero si los PMA desean aprovechar al máximo la oportunidad de comerciar
con todo el mundo, deberán integrarse plenamente en la economía mundial.
Así, los PMA deberán ocupar su lugar en la mesa de negociación de
la OMC y tener voz propia en la determinación de las normas comerciales mundiales.
La globalización debe funcionar en beneficio de todos. Se trata,
también, de una prioridad para la Unión Europea que pretende poner en marcha
una Nueva Ronda Comercial este año.
La Comunidad Europea está resuelta a seguir impulsando la lucha contra
la pobreza en los PMA, dotando a sus medidas de la máxima eficacia mediante
su concentración en un número limitado de ámbitos.
Ámbitos como los de la educación, la sanidad, la igualdad entre hombres
y mujeres, la seguridad alimentaria y - por último - la gobernabilidad.
Nuestros esfuerzos
en estos fundamentales ámbitos tendrán mayor repercusión si los Estados miembros
de la UE y otros donantes también se concentran en ellos.
Quisiera añadir algo más sobre la gobernabilidad.
Sólo ganaremos la lucha contra la pobreza si los Países Menos Adelantados
ejercen el buen gobierno en todos sus aspectos : democracia, participación de
los ciudadanos, respeto a los derechos humanos y estado de Derecho.
La corrupción es un insulto a los pobres. La lucha contra la corrupción
debe estar en el centro de nuestras políticas de desarrollo.
Así, la Comisión
Europea practicará la cooperación al desarrollo de conformidad con el principio
del respeto mutuo. En otros términos, dará apoyo prioritario a aquellos socios
que demuestren su compromiso tangible con las necesarias reformas internas.
La Comisión Europea
revisara de forma periódica los logros de
sus socios.
No habrá cheques
en blanco. Pero sí diálogo constante, atendiendo a la realidad de la situación,
a fin de encaminar eficazmente la ayuda.
Damas y caballeros:
Esto es lo que la Comunidad Europea puede lograr por sí sola. Para
erradicar verdaderamente la pobreza, toda la comunidad internacional, incluidos
los Gobiernos de los PMA y la sociedad civil, debe comprometerse a una actuación
conjunta.
Si alcanzamos ese resultado, la Unión Europea considerará que la
Conferencia ha valido la pena.
Esta Conferencia tiene posibilidades de convertirse en un verdadero
hito. ¿Por qué?
Porque no sólo reúne a los organismos de la ONU, los Estados donantes
y los PMA, sino también a los representantes de la sociedad civil, incluidas las ONG y el sector privado.
Este esfuerzo por hacer participar a la sociedad civil no tiene precedentes
y es de suma importancia. La actuación sobre el terreno en los PMA sólo será
verdaderamente eficaz si los principales interesados - y, en particular, la
sociedad civil - participan plenamente en la elaboración del Programa de Acción.
Es necesario un Programa de Acción global para los próximos diez años, y esta Conferencia debe producirlo.
La Comunidad Europea hará todo lo posible porque así sea.
Pero la Unión Europea sólo calificará de éxito la Conferencia si
el Programa aquí acordado se aplica y mejora realmente la vida de las poblaciones
pobres.
Pues eso es - en definitiva - lo que importa.
Detrás de todas las tendencias, de todas las estadísticas que aquí analizaremos, está la realidad desoladora de la vida cotidiana de las personas.
De las necesidades desesperadas de las personas.
De la lucha ardua de las personas.
De las esperanzas de las personas.
Esas personas están pendientes de nosotros. No podemos decepcionarlas.
No podemos, no debemos, defraudar sus esperanzas.
La historia no debe poder decir que nos fuimos de esta conferencia
sin haber cumplido.
Por su parte, la Unión Europea está decidida a cumplir.
Muchas gracias.